
MOVIENDO MONTAÑASAntes de MOVER GRANDES MONTAÑAS comienza MOVIENDO TUS PEQUEÑAS PIEDRAS.
La vida no comienza en la cúspide, se inicia en los valles, en las laderas de las colinas, donde las piedras ruedan y ruedan al moverse el viento, al caer la lluvia, a la pisada de un animal o a la caída de un árbol, de esa misma forma inicias tú tu caminar en la vida. No naces caminando, gateas, te tropiezas, lloras, pero sigues adelante. De esa misma forma ocurre en la vida espiritual, en la escuela, en la universidad, cuando inicias a trabajar, cuando abandonas tu hogar para formar otro nuevo, en fin, no mires los errores, ellos sirven para crecer y subir las cuestas que a menudo se hacen duras para muchos pero reconfortantes cuando se logra. Ten fe y verás que tú también lo puedes hacer.
Los puntos altos, los símbolos de la victoria esperan por ti, al final del recorrido, ¡no te adelantes espera el tiempo de Dios!
“porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; nada os será imposible”, (Mateo 17:20).
Dios quiere llevarte a lugares altos especiales, quiere mostrarte la grandeza de su amor y su poder, quiere vivificar en tu vida aquél principio eterno de que “todo lo puedes en Cristo que te fortalece”.
Tú puedes alcanzar grandes cosas para Dios, sólo necesitas consagrarte y hacer de la oración el combustible para cada uno de tus días.
No hay limitantes para alcanzar grandes cosas, no hay limitaciones para la fe en Dios, excepto aquellas cosas que tú mismo permites.
¡La fe todo lo alcanza, todo lo conquista, aún lo imposible se rinde ante sus pies!, en el nombre de Jesús.
Si no has alcanzado lo que Dios tiene para ti, no es porque el Señor no quiera, es simplemente porque no lo has intentado lo suficiente, o no has llegado lo suficiente lejos en tu primer intento. Imprímele a tus sueños todas tus fuerzas, oración y ayuno y espera la respuesta, aunque tu victoria pueda retrasarse, quiero decirte que nunca caerás derrotado ya que, ¡Jesús no conoce la derrotas! Y él está contigo.
Los éxitos y las victorias logrados en nuestro tiempo a veces son temporales, pero los éxitos en el tiempo de Dios son imperecederos, ¡Espéralo, no te adelantes!
¡Espera el tiempo de Dios! deja entonces que el ángel de Dios mueva las aguas, no te apresures, primero levántate, luego camina, después…corre, trepa, baila y al final emprende el vuelo y remonta las alturas como las águilas.
No temas, fuiste creado para conquistar cualquier temor, Jesús tu fiel amigo está contigo en toda circunstancia, el temor sólo existe en la mente de los derrotados y tú no eres uno de esos.
Dios te creó para conquistar, para conquistar grandes montañas, tú eres un ciudadano con el poder del cielo en tus venas, comienza conquistando pequeñas piedras, tu tiempo de las grandes proezas y de abrir el Mar Rojo, llegará al tiempo de Dios, no dudes más.
Confía en Jesús, El conoce tus debilidades, temores, ansiedades, y tus limitaciones. También conoce tus fortalezas, pero hace énfasis en tus posibilidades.
Atrévete a conquistar montañas, cambia lo que puedas cambiar, acepta lo que no puedes cambiar y aléjate de lo inaceptable, ¡disfruta de la libertad en Jesús! decídete a competir en el maratón de la vida. Recuerda: Jesús es Vida y no oscuridad.
Saca tus reservas de valor y decide conquistar las montañas de tus imposibles, aunque en este momento todo parezca perdido.
Recuerda: Para alcanzar grandes logros, conquistar grandes montañas, tienes que ser un hombre o una mujer visionaria, tienes que proyectarte al futuro, y no desanimarte aunque hoy sólo puedas mover pequeñas piedras.
Si tienes sueños de llegar lejos, da el paso correcto amenizado por la oración, ayuno, pero sobre todo, recuerda: Sin fe es imposible alcanzar grandes logros, sin santidad nadie vera las reservas escondidas que Dios tiene para su creación.
No importa si se trata de un pequeño paso, lo importante es que puede ser el más grande paso que puedes dar por el momento.
El hombre que mueve una montaña comienza moviendo piedras pequeñas, apoyado en la fuerza del amor de Dios. Usa la palanca de Dios y no las humanas ya que si lo haces, los resultados de excelentes.
Antes de conquistar tus montañas, recuerda, que en el camino enfrentarás dificultades y situaciones que te desanimarán y te quitarán el aliento, pero no temas ya Jesús venció todo por ti.
¡Dios está contigo, a tu lado, atrévete a conquistar tus montañas, tus imposibles!
Libérate de esas cadenas de miedo, de vergüenza, de pena y convierte los sueños que Dios puso en tu corazón en una hermosa realidad.
Dios te bendiga,
Aquilino Ortega Luna y Juan Quintero
www.panamae.com /El portal que Renueva tú corazón
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Te bendigo en el nombre de Jesús. Juan Quintero/Director de www.panamae.com
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