REVELACIÓN DIVINA DEL INFIERNO

Por: Kathryn Baxter. Tennessee USA

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El portal de Bendición de Panamá. Transformando Vidas en Todo el Mundo

Lee lo que está detrás de cada imagen. Te revelará cosas grandes que Dios quiere decirte y conozcas.

 

 

 

La actividad del infierno

Por: Kathryn Baxter. Tennessee USA

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Delante de nosotros podía ver una luz amarilla y opaca. Jesús y yo habíamos salido del túnel del temor y ahora estábamos parados en un borde y mirábamos hacia el vientre del infierno. Hasta donde yo podía ver, no había mucha actividad en el centro (o vientre) del infierno. Nos detuvimos y Jesús habló.

“Yo te voy a llevar por el vientre del infierno y te voy a revelar muchas cosas. Ven y sígueme.” Los dos caminamos hacia adelante.

Jesús dijo, “delante de nosotros hay muchos terrores. No es La ficción de la imaginación de alguien—son real. Asegúrate de contarles a tus lectores que los poderes demoníacos son reales. Diles también que satanás es real y los poderes de las tinieblas son reales, pero diles que no se desesperen, porque si mi pueblo, que está llamado por mi nombre, se humilla, ora y se aparta de sus malos caminos, entonces los escucharé desde los cielos y sanaré su tierra y sus cuerpos. Así como el cielo es real, también el infierno lo es.

Dios quiere que tú sepas del infierno y El te quiere librar de ese lugar. Dios quiere que tú sepas que tienes una salida. Ese camino es Jesucristo, el Salvador de tu alma. Acuérdate, solamente los que tienen sus nombres escritos en el libro de la vida del cordero serán salvos.

Llegamos a la primera actividad en el vientre del infierno. Esta se encontraba a la derecha de donde habíamos entrado y sobre una pequeña colina en una esquina oscura del infierno.

Me acuerdo de las Palabras que me dijo el Señor, “en ocasiones sentirás como que te he abandonado, pero no lo haré.

Acuérdate que yo tengo todo poder en el cielo y en la tierra. En ocasiones los malos espíritus y las almas perdidas no nos verán o sabrán que estamos aquí. No temas, lo que estás por ver es real. Estas cosas están aconteciendo ahora mismo y continuarán sucediendo hasta que la muerte y el infierno sean lanzados dentro del lago de fuego.

Queridos lectores, asegúrense que sus nombres estén escritos en el Libro de la vida del Cordero.

Delante mío se escuchaban voces y el grito de un alma en tormento. Caminamos hasta la pequeña colina y miramos sobre ella. Una luz llenaba el área, y podía ver claramente. El lugar estaba lleno de gritos que jamás uno cree poder escuchar alguna vez. Eran los gritos de un hombre. “Escúchame,” me dijo Jesús, “Lo que estás por ver y escuchar es verdadero. Tomen esta advertencia predicadores del evangelio, porque esto es dichos fieles y verdaderos. Despertad, evangelistas, predicadores, y maestros de mi Palabra, todos los llamados a predicar el evangelio del Señor Jesucristo. Si estás pecando, arrepiéntete o perecerás igualmente.”

Caminamos hasta unos 15 pies de esta actividad. Yo vi unas criaturas vestidas de negro, marchando alrededor de un objeto parecido a una caja. Al examinarla de cerca pude ver que la caja era un ataúd y las criaturas marchando alrededor del ataúd eran demonios. Era un ataúd real, y doce demonios marchaban a su alrededor. Según marchaban estaban cantando y riéndose. Cada uno tenía una lanza aguda en su mano, la cual metían con violencia por unos agujeros de la parte externa del ataúd.

Había una sensación de gran temor en el aire, y yo temblaba delante de lo que veía. Jesús leyó mis pensamientos, pues me dijo, “Hija, hay muchas almas en tormento aquí y hay muchos tormentos diferentes para estas almas. Hay un castigo mas grande para aquellos que predicaron el evangelio y después regresaron al pecado, o para aquellos que no obedecieron el llamamiento de Dios para sus vidas.

De pronto escuché un grito tan desesperado que mi corazón se llenó de espanto. “¡No hay esperanza, no hay esperanza!” él decía. Este grito sin esperanza procedía del ataúd. Era un llanto interminable de pesar. “Oh, que terrible,” yo exclamé “Ven,” dijo Jesús, “acerquémonos.” Al decir eso caminó hacia el ataúd y miró hacia adentro. Yo le seguí y también miré. Aparentemente los malos espíritus no nos podían ver.

Un vapor gris y sucio llenaba el interior del ataúd. Este era el alma de un hombre. Mientras miraba, los demonios metían sus lanzas dentro del alma del hombre que se hallaba en el ataúd. Yo jamás me olvidaré del sufrimiento de esta alma.

Yo le dije a Jesús, “Déjalo salir, Señor; déjalo salir.” El tormento de esta alma era un espectáculo terrible, si solamente se pudiera liberar. Le jalé la mano a Jesús y le rogué que dejara salir al hombre del ataúd.

Jesús me dijo, “Mi hija, sea la paz.” Cuando Jesús habló, el hombre nos vio. El dijo, “Señor, Señor, déjame salir, ten misericordia.” Yo miré y vi mucha sangre. Delante de mis ojos había un alma, adentro del alma había un corazón humano del que salpicaba sangre. Las punzadas de las lanzas estaban literalmente traspasando su corazón.

“Yo te serviré ahora, Señor.” El rogó, “Por favor, déjame salir.” Yo sabía que este hombre estaba sintiendo cada lanza que traspasaba su corazón. El Señor dijo, “Es atormentado día y noche. Satanás lo trajo aquí y es satanás quien lo atormenta.”

El hombre exclamó, “Señor, estoy listo para predicar el verdadero evangelio. Yo contaré del pecado y del infierno. Pero por favor, sacarme de aquí.”

Jesús dijo, “Este hombre fue un predicador de la Palabra de Dios. Hubo un tiempo cuando me sirvió con todo su corazón y llevo a muchas personas a la salvación. Muchos de sus convertidos, aún después de haber pasado muchos años, todavía me sirven.

La concupiscencia de la carne y el engañó de las riquezas lo llevaron por el mal camino. El permitió que satanás reinara sobre él. El tenía una iglesia grande, un buen automóvil, y una buena entrada financiera. El comenzó a robar de las ofrendas de la iglesia y a enseñar mentiras. El habló mayormente mitad mentiras y mitad verdades. El no permitió que yo lo corrigiera.

Yo envié a mis mensajeros para que le dijeran que se arrepintiera y predicara la verdad, pero él amaba los placeres de esta vida, más que la vida con Dios. El sabía que no debía de predicar o enseñar otra doctrina que no fuera la verdad que está revelada en la Biblia. Pero antes de morirse dijo que el bautismo con el Espíritu Santo era una mentira y que los que reclamaban tener el Espíritu Santo eran hipócritas. El dijo que se podía ser un borracho y todavía ir al cielo, aún sin arrepentirse.

El dijo que Dios no envía a nadie al infierno—que Dios era muy bueno para hacer eso. Hizo que mucha gente buena cayera de la gracia de Dios. Aún dijo que no me necesitaba, pues él era como un Dios. El ofreció hasta seminarios para enseñar esta doctrina falsa. El pisoteó mi Santa Palabra. Pero aún así, yo lo continué amando.”

“Mi hija, es mejor no haberme conocido que haberse apartado de servirme,” dijo el Señor.

“¡Solamente te hubiera escuchado, Señor!” yo lloré. “Si solamente le hubiera importado su alma y las almas de otros”.

“El no me quiso escuchar. Cuando lo llamé, él no me escuchó. El amaba la vida fácil. Lo llamé, y lo llamé al arrepentimiento, pero él no quiso regresar a mí. Un día murió y llegó inmediatamente a este lugar. Ahora satanás lo atormenta por haber predicado mi Palabra y haber salvado almas para mi reino. Este es su tormento.”

Yo miraba los demonios mientras estos continuaban marchando alrededor del ataúd. El corazón del hombre latía y de éste salía verdadera sangre. Jamás me olvidaré de sus gritos de dolor y tristeza.

Jesús miró al hombre en el ataúd con grande compasión y dijo, “La sangre de muchas almas perdidas están sobre las manos de este hombre. Muchas de ellas están en tormento ahora.”.

Jesús y yo continuamos el camino con corazones adoloridos. Según nos alejábamos, vi a otro grupo de demonios acercarse al ataúd. Eran cerca de tres pies de alto, vestidos con ropas negras, con capuchas negras sobre sus rostros. Se turnaban para atormentar esta alma.

Yo pensé como el orgullo en todos nosotros a veces no nos deja admitir errores y pedir perdón. Rehusamos arrepentirnos y humillarnos, y seguimos como si fuéramos los únicos que tenemos la razón. Pero escúchenme, almas, el infierno es real. Por favor no vayan a ese lugar.

Jesús y yo caminamos a un solar limpio con piedras regadas por todo lugar. Había paredes bajas en algunos lugares, todas hechas de tierra y de piedra. Una luz muy brillante alumbraba en un área del tamaño de un gran salón de baile.

Jesús me dijo, “Hija, mira las obras de satanás.” Esto es lo que vi y escuché. El aíre estaba lleno de una música hermosa y en el medio del salón de baile, en un piso de baile bien alumbrado habían cinco hermosas bailarinas. Estaban paradas en línea y moviéndose juntas al sonido de la música. Al bailar sonreían. Parecía un concurso de belleza, las mujeres eran esplendorosamente bellas. Es más, eran tan atractivas que no parecían reales.

Yo pensé dentro de mi, Cómo puede algo tan hermoso estar en el infierno? Las ropas que las mujeres vestían eran hermosas y muy costosas. Parecían princesas sin una sola falta. Todo en ellas parecía ser perfecto.

Yo quería saber que hacían ellas en el infierno. No se les veía malignas o pecadoras. Entonces me di cuenta que estaban bailando al movimiento de un fuego y llamas subían y bajaban por sus cuerpos perfectos. Ellas se reían cuando las llamas rodeaban sus cuerpos. Ellas no se quemaban, ni tampoco sentían dolor.

Yo las miraba cuando como de pronto la música paró y el salón de baile quedo en silencio.

Las bellas mujeres en línea se quedaron quietas y miraban a alguien que se acercaba. Una presencia maligna llenó el lugar un mal como el que jamás había experimentado. Y entonces vi la espalda de una persona oscura todo envuelto en sombras, se hallaba de espaldas hacia mi, y estaba vestido con una sotana larga y una capa oscura. A su lado habían dos hombres parados, sus espaldas estaban también hacia mi y Jesús. Yo sabía que ellos no nos podían ver. Jesús dijo, “Velad.”

Yo sabía que la presencia maligna era satanás, pues ahora las hermosas mujeres comenzaron a inclinarse delante de él y a cantar, “ satanás, salve, satanás!”

Satanás comenzó a hablar, diciendo, “Mis hijas, ustedes han obedecido mis mandamientos y están listas para salir a la tierra para hacer mi voluntad. Se les han sido dado los poderes de las tinieblas y tienen todos los recursos del infierno para respaldarlas en vuestro trabajo.”

Satanás se rió malignamente y dijo, “y ahora, para recordarles a ustedes de mi poder, les voy a demostrar lo que sucederá si no me obedecen explícitamente. Satanás batió sus manos sobre ellas y comenzaron a gritar. “Oh, satanás, por favor no lo hagas. Nosotros te obedeceremos y haremos lo que nos ordenes. Por favor, satanás, no nos atormentes.” Pero satanás no escuchó.

Yo miraba atónita como los hermosos cuerpos de estas mujeres comenzaron a volverse en la carne gris decaída del infierno. Lo que en una ocasión había sido perfecto en belleza ahora era despreciable por su fealdad.

Los hermosos cuerpos se deshicieron, hasta que solamente quedaba una forma horrible de un cuerpo de muerte. Sus formas de muerte estaban llenas de demonios y malos espíritus, y de sus estómagos salían culebras grandes y largas que se deslizaban a su alrededor.

“Jesús, qué significa esto?” Yo le pregunté. Jesús no me respondió. “Satanás, por favor, devuélvenos nuestros hermosos cuerpos,” las mujeres rogaban. “Nosotras te obedeceremos.” El aire volvía a estar lleno de carcajadas otra vez mientras satanás batía sus manos en el aire mientras que las feas formas se convirtieron en bellas y hermosas mujeres de nuevo.

Satanás les dijo a ellas, “Escúchenme y obedézcanme. Hagan todo lo que les pido y podrán quedarse con esos hermosos cuerpos. Ahora miren, y yo les enseñaré donde quiero que obren mis obras malignas.”

Al fin de esto, el hombre que se hallaba a la izquierda de satanás levantó su mano y una luz apareció en la pared del este. En la pared había una pantalla de teatro, y en la pantalla había retratos de lugares comunes de la vida diaria.

Satanás dijo, “vayan a estos lugares y vivan y actúen como personas normales. Engañen a mucha gente y desvíen de Dios a todos los que puedan. Yo las estaré observando y cada uno de sus movimientos me será conocido. Tengan cuidado que no las descubran y yo cuidaré de ustedes.”

Satanás señaló hacia la pantalla de dar películas y comenzaron a aparecer diferentes escenas. Allí apareció la calle de una ciudad, un club de baile, una tienda, una panadería, una tienda de departamento, un banco, unas bodas, una de venta de cosas usadas, una iglesia y una alcaldía. Todos los lugares presentados eran lugares regulares y muchos otros lugares similares les fue presentado en la pantalla por satanás.

“Ustedes van a engañar a muchos y a causar que muchos se aparten de la verdad. Ustedes irán por toda la tierra y harán mi obra y regresarán a mi con sus reportes. Si necesitan ayuda, yo se las enviaré. Ustedes han sido bien entrenadas en el uso de sus poderes diabólicos.

Vuestra misión es conseguirme almas. Ustedes las pueden atraer usando la brujería, religiones falsas y el ocultismo. Vosotras podéis llevar a los cristianos débiles a los pecados de la carne. Vosotras podéis plantar semillas de dudas acerca de la verdad sobre La Palabra de Dios. Sacar a hombres y mujeres del evangelio de Jesucristo y destruirlos si pueden.”

A satanás le trajeron un púlpito alto donde había unos papeles. El los levantó y comenzó a leerles muchas cosas a esas mujeres.

Yo solo entendí algunas cosas pero otras no. “Escojan un alma a la semana,” les decía satanás, “y trabajen con esa alma toda la semana. Les daré tres semanas para corromper esa alma, y después se me reportan. Nada les faltará pues tienen muchas riquezas a su disposición. No se olviden que el alma que ganen, ira y también ganará muchas otras para mi. Trabajen duro y yo las recompensaré. Pero si me desobedecen, revelaré su verdadera identidad al mundo.

Acuérdense, ustedes tienen el poder para cambiarse en cualquier forma que deseen. Les enviaré todo lo necesario para que tengan éxito. Ahora váyanse y hagan mi trabajo y regresen en un mes.”

“¡yo le ganaré a Dios!”, grito satanás mientras batía sus manos otra vez, y las hermosas mujeres comenzaron a ascender a la tierra.

Miré y en el lugar donde las mujeres habían estado paradas solamente quedaba el fuego. Escuché cuando satanás le dijo a los dos hombres que estaban con él, “Miren” y señaló a la pared donde colgaba la pantalla. “Yo odio a Dios,” dijo él, “y éstas harán un buen trabajo para mi.”

En la pantalla yo vi que las mujeres hermosas estaban en las ciudades, tiendas, iglesias y cantinas, haciendo su obra maligna. Estas eran espíritu de seducción, demonios del infierno sueltos sobre la tierra y la gente no sabían que eran demonios.

Yo pensé, los poderes de demonios son reales. Verdaderamente que están en la tierra engañando a todos los que pueden. Ellos estafan, mienten y roban para alcanzar un discípulo para satanás.

La pantalla de cine desapareció de pronto y ví a satanás y a los dos hombres con él desaparecer en una nube de humo.

Después Jesús me enseñó un reloj gigante, que cubría todo el mundo. Y lo escuché tocando. La manecilla que marca la hora estaba cerca de la posición del 12 y la manecilla que marca los minutos corrió alrededor hasta que se paró en los tres minutos antes de las 12. Firmemente la manecilla de los minutos se movía hacia la hora. Mientras se movía, el sonido del reloj sonaba más alto y más alto hasta que parecía que llenaba toda la tierra.

Dios habló con el sonido de trompeta y su voz sonaba como el estruendo de muchas aguas. El dijo, “Escuchen y oigan lo que el Espíritu le dice a las iglesias. Estad  listos, porque en una hora cuando ustedes no lo piensan, yo vendré otra vez. Yo escucho el reloj dando la hora. Ya son las doce. El esposo ha venido por su novia.”

Mi amigo, estás listo para la venida de Cristo? o serás como aquellos que dicen, “Hoy no, Señor.” ,Clamarás a El para ser salvo? ¿Le darás a El tu corazón hoy?

Acuérdate, Jesús puede y te salvará de todo mal, si tu clamas a El hoy y te arrepientes. Ora por tu familia y tus seres queridos para que vengan a Cristo antes que sea muy tarde.

Escuchen lo que dice Jesús, “Te protegeré de todo mal. Te guardare en todos tus caminos. Yo te salvaré. Yo salvaré a tus seres queridos. Clama a mi hoy.”

Con lágrimas estoy orando para que todo aquel que lea este libro entienda la verdad antes que sea muy tarde. El infierno perdura por toda la eternidad. Yo estoy tratando de revelar lo mejor posible todo lo que vi y escuché. Yo se que estas cosas son verdaderas. Oro, que mientras leas el resto de este libro te arrepientas y recibas a Jesucristo como tu Salvador personal.

Yo escuché al Señor decir, “Es tiempo de irnos; regresaremos mañana.”

La próxima noche Jesús y yo visitamos el infierno de nuevo. Entramos primero a un área grande y de campo abierto. Hasta donde se podía ver, estaban aconteciendo actividades malignas. Un gran número de esas actividades estaban centralizadas a nuestro alrededor. A unos diez pies de donde estábamos parados, observe una actividad bien peculiar, peculiar mayormente porque muchas formas malignas y espíritus malos salían apurados de aquella área.

La escena era parecida a una película de horror. Hasta donde podía ver, había almas en tormento, y el diablo y sus ángeles estaban ocupados en sus trabajos. La media oscuridad estaba traspasada por gritos de agonía y desesperación.

Jesús dijo, “Hija, satanás es el engañador de almas en la tierra y el atormentador de almas en el infierno. Muchos de los poderes demoníacos vistos aquí, suben de vez en cuando también a la tierra para producir aflicción y engañó. Te voy a enseñar cosas que jamás han sido mostradas antes con tanto detalle. Algunas de las cosas que verás ya están aconteciendo, mientras que otras acontecerán en el futuro.”

Nuevamente miré hacia adelante. La tierra era de un color marrón claro brillante, sin vida, y sin hierba o verdura. Todo, estaba muerto o muriéndose. Algunos lugares eran fríos y húmedos, mientras que otros eran calientes y secos. Y siempre había un olor putrefacto de carne quemándose y pudriéndose mezclada con el olor de basura vieja y enmohecida.

“Satanás usa muchas trampas y lazos para engañar al pueblo de Dios,” dijo Jesús. “Durante muchos de nuestros viajes al infierno, yo te enseñaré muchos de los trucos astutos y sutiles del diablo.”

Habíamos caminado unas pocas yardas, cuando vimos un objeto, oscuro y negro alzándose visiblemente delante de nosotros. Parecía moverse de arriba hacia abajo, vaciarse y llenarse y cada vez que se movía soltaba un olor terrible, un olor peor que el aire que había en el infierno.

Yo trataré de explicar lo que vi de la mejor manera posible. Mientras que el objeto negro y flotante continuaba vaciándose y llenándose y respirando olores ofensivos, yo observé algo como cuernos, de color oscuro saliendo del objeto y subiendo hacia la tierra. Me di cuenta que era un corazón grande y negro y que tenía muchas entradas. Un terrible temor se apoderó de mí.

Jesús leyó mis pensamientos y dijo, “No temas. Este es el corazón del infierno. Más tarde caminaremos en él, pero ahora tenemos que ir al bloque de celda del infierno.”

El bloque de celda estaba en un círculo en el vientre del infierno. Las celdas son de 17 millas de alturas. Miré hacia arriba y pude ver una cuneta color marrón entre las celdas y la parte baja o el vientre del infierno. A mi me parecía que la cuneta era de uno seis pies de profundidad y me preguntaba como la iba a cruzar. No acababa de pensar en eso cuando me encontré en un borde, en la primera fila de celdas. El borde se usaba como un camino alrededor de las celdas y también como un punto de observación desde el cual se podía mirar hacia el centro del infierno.

Jesús dijo, “Estas cosas son fieles y verdaderas. La muerte y el infierno un día serán lanzados en el lago de fuego. Hasta entonces este es un lugar de espera del infierno. Estas celdas continuarán aquí, empaquetadas de almas pecaminosas, que son atormentadas y llenas de sufrimiento.

Yo di mi vida para que tu no tuvieras que venir aquí. Yo sabía que estos horrores eran reales, pero la misericordia de mi Padre es igual de real. Si tu se lo permites, El te perdona. Clama hoy a El en mi nombre.”

 

TU Futuro está en Tus Manos: Recibe a Jesús como tu Real Señor de Tú corazón y no mezcles con demonios religiosos tu vida. Todos los que hemos recibido a Jesús como nuestro Señor y Salvador, somos considerados Hijos de Dios. El que a mí viene dice Jesús...No le echo fuera. Pero si continuas tal como estás no alcanzarás la gloria de Dios que tanto deseas.

Si no has hecho la oración de fe, ésta es tu oportunidad de decirle al único que te puede garantizar la vida eterna junto a él y no al lado de satanás. Di lo siguiente: Señor Jesús he pecado contra ti, contra el cielo y contra mi cuerpo que es templo del Espíritu Santo, te pido perdón y me arrepiento de todos mis pecados, límpiame e inscribe mi nombre en el libro de la vida. Renuncio desde hoy a todas esas prácticas religiosas que me han alejado de ti, heredadas de mis padres y antepasados, no la quiero más en mi vida. Quiero ser más como tú. No quiero rezar más, quiero orar a ti porque te necesito y así tu misericordia sea conmigo desde este momento. Gracias señor Jesús. Muéstrame la iglesia donde tu quiera que yo asista porque sólo quiero ser más como tú Señor.

Dios te Bendiga y le doy gracias a Dios por la decisión que tomasteis, este es el tiempo que Dios a escogido para Ti. Te bendigo con paz, amor de Cristo y revelación del Todopoderoso

Juan Quintero/ Director de www.panamae.com

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Acerca de la Autora:

Kathryn Baxter nació en Chattanooga, Tennessee. Fue criada en La casa de Dios. Desde muy joven su madre le enseñó acerca de Jesús y su salvación. Kathryn nació de nuevo a la edad de diecinueve años. Después de servirle al Señor por varios años, se alejó de sus caminos por un tiempo. El Espíritu del Señor no la soltó y ella regresó entregándole su vida al Señor nuevamente. Ella todavía le sirve fielmente. A mediados de los años sesenta, Kathryn se mudó con su familia a Detroit, Michigan, donde vivió por un tiempo. Después, se mudó para Belleville, Michigan, donde comenzó a tener visiones de Dios. Durante sus años en Michigan, estuvo bajo el liderazgo de los ancianos dentro de la familia de Dios permaneciendo fiel en todo. Los ministros, líderes y santos del Señor hablan con respeto sobre su ministerio. El movimiento del Espíritu Santo es enfatizado en todos sus servicios y han ocurrido muchos milagros en ellos. Las demostraciones de los dones del Espíritu se han manifestado en sus servicios, mientras el Espíritu de Dios la dirige. Kathryn ama al Señor con todo su corazón, mente, alma y fuerzas y su deseo primordial es el de alcanzar almas para Cristo. Ella esta casada con Bill Baxter desde hace más de 24 años. Ellos tienen cuatro hijos y seis nietos quienes la respaldan en el ministerio. Ella es una verdadera doncella dedicada al Señor. Su llamado es específicamente en el área de sueños, visiones y revelaciones. En 1983 ella fue ordenada como una ministra en la Iglesia de Dios del evangelio completo en Taylor, Michigan. Ella opera actualmente bajo la autoridad de La Iglesia de Dios Nacional en Washington, D.C. En 1976, mientras vivía en Belleville, Jesús se le apareció en forma humana, en sueños, visiones y revelaciones. Desde ese tiempo ella ha recibido muchas visitaciones del Señor. Durante esas visitas El le ha enseñado la profundidad, los grados, niveles y tormentos de las almas perdidas en el infierno. Ella también ha recibido visiones del cielo, el período de la gran tribulación y el fin de los tiempos.

Durante un período de su vida Jesús se le apareció por cuarenta noches consecutivas. El le dijo que este mensaje es para todo el mundo. Se está planeando realizar una película en el futuro.

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