|
GOTAS QUE CAMBIAN EL CORAZÓN
Cansado del camino
Sediento de Ti
Un desierto he cruzado
Sin fuerzas he quedado
Vengo a Ti.
Luché como soldado
Y a veces sufrí
Y aunque la lucha he ganado
Mi armadura he desgastado
Vengo a Ti.
Sumérgeme
En el río de tu Espíritu
Necesito refrescar
Este seco corazón
Sediento de ti.
Jesús Adrián Romero
Canta autor
Señor, mi vida está sedienta de tu amor,
de tu presencia, de tu hermosura, de tu
paz, de tu belleza, de todo aquello que
emana de Ti, de tu Poder, de
todo aquello que me de fortaleza.
En los momentos en que me siento
triste por mis luchas en el duro caminar
de mi vida, cuando tengo que recorrer
caminos llenos de espinas, tu mano
me fortalece, cuando
me consume la sed, porque quiero llegar
hasta esa agua que proviene de Ti, Tú
estas allí. Por eso tu espíritu me
fortalece.
Sólo
tu puedes calmar con el río de Tu
Espíritu la sed y el hambre que tengo de
ti. Quiero sumergirme en ese
manantial que brota de Tu corazón, para
que mi corazón cansado y sediento puedan
refrescarse y sentir el bálsamo de tu
llenura.
La suavidad de tu voz, el susurro de Tu
Espíritu....me haga ver tu luz en medio
de mis tormentos, fracasos y errores.
Ayúdame con tu aliento, para que pueda
seguir caminando en pos de Ti, para que
mi mirada no pierda el rumbo que me
conduce a Ti y has que tu rostro
reblandezca sobre mi y que me inunde con
tu esplendorosa luz.
Sumérgeme en Ti
mi Rey, mi Amo y Señor, para que mi
vida sea vista por aquellos que también
necesitan de Ti, de Tu río de agua viva,
y ser para para aquellos que necesitan
conocer Tu grandeza, Tu amor y Tu
misericordia un instrumento de tu amor.
Que puedan conocer esa humildad con que
llevaste el madero para ser crucificado
por mi y por los que han de creer en Ti
y han de salvarse con esta lectura.
Sé que cuando yo esté en ese río de paz
y amor, de humildad y misericordia,
cuando mi vida esté gozando de esa
plenitud, será cuando ya haya culminado
por ese sendero que ahora me produce
tanta necesidad de Ti.
Gracias amado
Jesús, quiero llegar a Ti; quiero
seguir la senda que Tu me dejaste
marcada, pero para poder ver esa senda,
necesito de tu luz, de Tu guía, necesito
que abras mis ojos para ver tu gloria.
Dame esa luz, para que mi sí sea sí y
que no de marcha atrás, lléname Jesús de
Ti.
Te amo Señor, te sirvo, y quiero
seguirte.
Autor: Taty
Si
no has hecho la oración de fe,
ésta es tu oportunidad de
decirle al único que te puede
garantizar la vida eterna y una
prosperidad permanente, lo
siguiente: Señor Jesús he
pecado contra ti, contra el
cielo y contra mi cuerpo que es
templo del Espíritu Santo, te
pido perdón y me arrepiento de
todos mis pecados, límpiame e
inscribe mi nombre en el libro
de la vida.
Clic
aquí
para que
te
fortalezcas
en el
Señor
|